Boletín Al-Anon y Alateen en acción
Boletín de Al-Anon que actualmente se publica seis veces al año y contiene pasajes traducidos de la revista
The Forum, con historias personales inspiradoras.

Pensé en dos cosas de inmediato cuando escuché por primera vez la frase «desprendimiento con amor» y crianza de los hijos en la misma frase. Una, es una buena teoría. Dos, el que acuñó esta frase no tenía hijos. ¿Cómo podría un padre amoroso desprenderse de su hijo o de su hija sabiendo que estaba luchando y sufriendo?

Como crecí en un hogar alcohólico, a una edad temprana aprendí a ser solucionador problemas. Cuando tenía doce años de edad, el alcohólico en nuestra familia murió y, como hijo mayor, me convertí en «el hombre de la familia». Esta carga de responsabilidad fue el catalizador de un excesivo esfuerzo por lograr mis objetivos, lo cual me fue útil cuando era joven pero se convirtió en mi caída como padre en edad madura de una hija adolescente alcohólica.

Una amiga mía dice que en la cara de todos los miembros de Al‑Anon debería haber un holograma cada vez que un recién llegado viene a una reunión. El holograma sería una imagen de cada miembro tal como se veía en esa primera reunión. El mío mostraría el estado de desorden y pánico, tal vez con los brazos cruzados para mantener a la gente alejada. Creo que ese holograma podría consolar a las personas que entran y hacerles saber que todos hemos estado donde están ellas.

Cuando era niña, sentía que no podía hacer nada bien. Mi padre era impaciente y criticón. Yo me ponía a pensar: «Cuando sea adulta, lo hare todo bien». El estilo de crianza de mi padre era señalar todo lo que yo hacía mal y nada de lo que yo hacía bien. Creo que pensó que me estaba ayudando a ser una mejor persona. Por supuesto, nunca llegué a hacer todo bien, pero no dejé de intentarlo. Exigía demasiado de mí misma al tratar de obtener la aprobación de mi padre. Esta determinación continuó en mis funciones como esposa, como madre y como empleada.