Al-Anon y Alateen en acción2026-03-05T12:09:44-05:00

¡Una chispa para el servicio!

Antes de comenzar en Al‑Anon como una voluntaria de servicio, ocasionalmente escuchaba términos compartidos que no me eran familiares como Distrito, Zona o Comité de Servicio Mundial de la Zona (CSMZ); me dijeron que estas reuniones formaban parte

Calma donde solo había ansiedad

Llegué a Al‑Anon poco tiempo después de que mi esposo y yo cumpliéramos diez años de casados. Lo había intentado todo para que él dejara de beber. No paró de beber, y murió de insuficiencia hepática a los

Encontré un lugar seguro

Recuerdo que sentí temor antes de llegar a mi primera reunión de Al‑Anon. Temía que me recordaran a mi ser amado alcohólico y que eso me hiciera llorar. Mi mamá murió debido a la enfermedad del alcoholismo cuando

En una vida de cordura

Llegué a Al‑Anon gracias a la sugerencia de un familiar quien estaba en recuperación. Estaba tan abrumada por las consecuencias del alcoholismo que sentía que estaba enloqueciendo. Sentía que no tenía herramientas y tenía mucho temor. Como no

¿Promoción o Atracción?

A medida que comienza un nuevo año en el calendario, reflexiono acerca de dónde estaba mi vida antes de Al‑Anon y dónde está ahora. Reflexiono acerca de mi buena suerte al haber encontrado un lugar que me ha

Rotación de servicio

Muchas posiciones de servicio de Al‑Anon tienen un periodo de tres años. En mi caso, fue una fórmula casi perfecta porque, al final de los tres años, sentí que finalmente sabía lo que estaba haciendo. Pero entonces era

Al fin tengo esperanza

Saber que no estaba sola, que otros miembros de Al‑Anon estaban en la misma situación que yo, luchando contra la misma enfermedad, me permitió lidiar con la vergüenza y la culpa asociadas con la enfermedad. También me permitió

Seguir adelante

Recuerdo el dolor de lidiar con mi compañero alcohólico en el área de la intimidad. Aunque él estaba justo al lado mío, yo estaba sola y añoraba el contacto humano, la calidez y el afecto. Pasaban meses y

Retirar suavemente las capas

Cuando llegué a Al‑Anon por primera vez, tenía dudas de hablar. Mi negatividad y vergüenza me habían convencido de que no tenía nada que ofrecerle al grupo. Escuchaba a otros miembros compartir y comparaba mi vida interior con

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