Al-Anon Se Enfrenta Alcoholismo 2017-08-24T09:12:39+00:00

Estimado lector:

¡Ayuda y esperanza! Vivir con alguien cuya bebida causó estragos en mi vida me hizo sentir la necesidad de ambas cosas.
Me eché la culpa de la bebida, creyendo que fueron mis propias ineficiencias las que la causaron. Creía que si yo misma podía distinguirme, hacer todo a la perfección, encontrar las palabras exactas, podía efectuar un cambio. De hecho, pensaba que era responsabilidad mía hacerlo así.
Tenía miedo de buscar ayuda ―porque me sentía avergonzada―. Traté de no hacerle saber a nadie lo que sucedía en mi hogar, cansada de mantener la apariencia de que todo estaba bien. Sentí temor de las consecuencias que pudieran ocurrir si buscaba ayuda.
Cuando entré por las puertas de Al-Anon, me sentí desahogada de la idea de que yo había causado el problema, necesitaba controlarlo y de alguna manera curarlo. El compartir de otros miembros me dio esperanza.
En los primeros años de la sobriedad de mi ser querido, todavía necesitaba el apoyo que encontré en las reuniones de Al-Anon. Gracias a la experiencia y a la fortaleza de las personas que se convirtieron en mis amigos más íntimos, encontré una serie de acciones que podía tomar, las cuales eran apropiadas para mí. Yo tenía la libertad de aprender y encontrar mi propio camino, utilizando los instrumentos que Al-Anon ofrecía. Descubrí una manera apacible y sencilla para vivir una vida más feliz y una conexión con aquellas personas que entendían el dolor, la ira, la ansiedad y el amor que yo sentía de la manera más profunda.
Encontré reuniones de Al-Anon en mi comunidad, por teléfono y en línea ―todas eran gratuitas y abiertas a todas las personas―. El principio de anonimato mantuvo en privado mi asistencia y los relatos que yo compartía, así que me sentí segura.
¿Por qué no venir a una reunión, en la cual sentirse con esperanza y libre de desesperación? Conozca a personas como usted. Los miembros le darán la bienvenida. Esperanza y ayuda: eso es lo que sentí en mi primera reunión de Al-Anon, y continúo transmitiendo esos dones a otras personas el día de hoy.
Cordialmente,
Mary G.
Directora Ejecutiva, Al-Anon Family Group Headquarters, Inc.

No socializaba mucho

Durante nuestra primera clase en la escuela nocturna, una mujer agradable habló conmigo y finalmente me preguntó si yo