Antes de llegar a Al-Anon, pensaba que mi destino estaba completamente unido al de mi ser querido alcohólico. Pensaba que, cuando mi ser querido lograra la sobriedad, nuestros problemas familiares desaparecerían. Sentía desesperanza mientras esperaba a que eso sucediera.

Desesperada por un cambio, acudí a Al-Anon. Aprendí que el alcoholismo es una enfermedad de la familia y adopté el lema: «Que empiece por mí». Para mí, esto implica: «Que la recuperación empiece por mí».

Puedo ser yo quien lleve la recuperación a mi hogar y a mi familia. Puedo ser yo quien asista a mis reuniones con regularidad. Puedo ser yo quien practique el lema «Escucha y aprende». Puedo ser yo quien consiga una Madrina y trabaje los Doce Pasos de la recuperación. Puedo ser yo quien practique estos principios en todas mis acciones. Ya no tengo que esperar a nadie más. A medida que sigo mejorando mi salud y trabajando en mi programa de recuperación, llevo ese «yo» más saludable a cada «nosotros» del que formo parte.

Que la recuperación empiece por mí.

Por Susan O.

The Forum, enero de 2026

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