Cuando llegué a Al-Anon, no tenía ni idea de lo mucho que mi vida iba a cambiar. Cinco años después de empezar el programa, perdí a mi esposo por culpa del alcoholismo. Junto con el dolor del duelo, me asaltó el profundo temor de que ya no pertenecería a las salas de Al-Anon, las cuales se habían convertido en mi refugio.

Sin embargo, ¡estaba equivocada! El amor de mi Madrina y de mis compañeros del programa se mantuvo firme. Me dejaron llorar y procesar mi duelo, y luego me recibieron con cariño de nuevo en estas salas. Continué trabajando los Pasos y las Tradiciones. Mi Madrina me animó a seguir adelante con los compromisos de servicio que había asumido, los cuales se convirtieron en mi salvación. Comencé a sanar mediante el servicio. El servicio me dio un propósito y una conexión con el mundo cuando  mi propio mundo se sentía vacío. Con el tiempo, aprendí a preguntar: «¿Cómo puedo ayudar?» y a escuchar las respuestas.

Cuando acepté mi cargo de servicio actual en la Oficina de Servicios Generales (OSG), mi Madrina me recordó que debía mirar más allá de mi grupo, mi ciudad y mi zona. En India, comenzamos a aceptar reuniones electrónicas y a facilitar la traducción de Literatura Aprobada por la Conferencia (LAC) para nuestra hermandad multilingüe. La alegría del servicio nos inspiró a buscar maneras de llevar el mensaje de Al-Anon a zonas remotas.

Durante la pandemia, asistí a la Reunión de Servicios Generales de Al‑Anon Internacional (RSGAI) en línea con representantes de otras OSG. ¡Esta conexión con fieles servidores de todo el mundo suele estar en mi lista de agradecimientos! Mediante el servicio, he conocido a miembros que han transformado su dolor en paz al apoyar a otras personas afectadas por el alcoholismo de un ser querido. En Europa, a pesar de la barrera del idioma, miembros que no conocían entre sí se convirtieron en amigos y me recibieron con la misma calidez que había experimentado entre los miembros de mi país. En Australia, conocí a otros miembros de Al-Anon que parecían vivir los Legados con una gracia serena.

La reciente visita de los representantes de la Oficina de Servicio Mundial (OSM) a la OSG de India me permitió vislumbrar cómo esta hermandad mundial se basa en el amor, la humildad y un propósito común. Estas amistades siguen creciendo a medida que compartimos nuestra experiencia, fortaleza y esperanza en todos los continentes. Esto me sigue convirtiendo en una miembro agradecida de la hermandad mundial de Al-Anon y Alateen, que está profundamente unida por los mismos principios que salvaron nuestras vidas. Quiero seguir caminando de la mano con muchos otros en este sendero hacia la recuperación, llevando el mensaje de ayuda y esperanza.

Por Upvinder K., OSG de India

The Forum, abril de 2026

«Dentro de los Grupos de Familia Al‑Anon» contiene noticias, guías y comentarios escritos por los voluntarios, el personal y los lectores que comparten sus experiencias mediante el servicio. Puede reimprimir este artículo en el sitio web de su rama de servicio o en su boletín, junto con la nota de reconocimiento siguiente: Reimpreso con el permiso de The Forum, Al‑Anon Family Group Headquarters, Inc., Virginia Beach, Virginia, EE. UU.