Alateen – un día a la vez (SB‑10)

Mirando el pasado y recordando lo que era antes de llegar por primera vez a Alateen, hace que me dé cuenta de lo agradecido que estoy al programa. Los amigos de la hermandad, mi Poder Superior y hasta mi familia me han ayudado, lo cual agradezco.

También, en forma muy especial, quiero darme las gracias porque soy yo mismo el que me permití cambiar. No fue una tarea fácil. Ahora sé que soy un ser humano, y admitirlo me da un gran alivio. Cometo errores, pero me doy cuenta de que a pesar de ellos todavía estoy bien. Hasta puedo sentirme a gusto conmigo mismo y aceptarme como soy.

Asimismo, he empezado a expresar mis sentimientos en vez de reprimirlos dentro de mí. Puedo amar, enojarme y llorar si así lo deseo, pues soy yo el que elijo mis sentimientos y la forma en que me enfrento a las situaciones de mi diario vivir. He progresado mucho, y saberlo hace que me sienta satisfecho de haber contribuido en gran medida a obrar estos cambios en mí.

Para reflexionar

Tengo mucho que agradecer por mi nueva forma de vida. Mucho le debo a otras personas, pero también estoy agradecido conmigo mismo. He mejorado hoy como persona, pues me estoy dando la oportunidad de dejar que el programa obre en mi vida.